El Pío XII queda segundo en el XVI Torneo Nacional de Debate de Colegios Mayores
Louis, Pablo y Ricardo entran serios y concentrados en la sala del Senado donde se disputa la semifinal y la final del XVI Torneo Nacional de Debate de Colegios Mayores. Es 6 de marzo, primera hora de la mañana. Es la primera vez, que se recuerde en la historia del Pío XII, que el colegio pasa de cuartos de final en este torneo. Hay nervios, pero sobre todo muchas ganas de demostrar la capacidad de debate de la que son capaces. La evolución ha sido exponencial. El esfuerzo, la disciplina y el trabajo duro han hecho del Pío, un equipo finalista. Gran parte de la culpa la tienen Jorge Vara y Nacho Pastor, los profesores de debate. Les han aconsejado, guiado y enseñado distintas tácticas. Esto y la práctica en los torneos, han dado estos buenos resultados.

Las semifinales
Comienza la fase de semifinales, los enfrentamientos se deciden por sorteo. En la primera semifinal debaten el CMU Isabel de España con el equipo mixto formado por dos colegios, el Alcalá y el Pino. La pregunta del debate es la expuesta durante todas las fases de este torneo, “¿Debe el comportamiento personal de un artista influir en la forma en que se valora y difunde su obra?”. El CMU Isabel de España tiene que defender la postura en contra y el Alcalá/Pino, a favor. La segunda semifinal enfrenta al CMU Jaime del Amo con el Pío XII. Nuestro mayor defiende la postura en contra.
Louis Donnat hace la introducción, arranca con fuerza el debate. Su presentación gira entorno a dos argumentos. El primero está basado en que la opinión pública puede oprimir más que cualquier obra de arte. «La moral dominante puede hacer que nos quedemos donde estamos, reafirmar siempre las mismas ideas», aclara mirando al jurado. El segundo tiene como objeto defender los derechos del autor.
El primer refutador es Pablo Alarcón, segundo colegial del Pío en intervenir. Desarrolla la primera idea expuesta por Louis. Si la sociedad juzga las obras de arte en base a la conducta del autor, acabará habiendo solo un tipo de arte: aquel que reafirme la cultura dominante. «Aquellos artistas que no piensan como lo hace la sociedad, se convierten en invisibles».
El segundo refutador es Ricardo Muñoz que expone una premisa con claridad: la mala conducta del autor solo se debe valorar si está plasmada en su obra. De lo contrario, es un error. «El arte tiene sentido en sí mismo, si se introduce la conducta del autor, adulteras la obra». Ricardo también fue el encargado de cerrar la intervención del Pío con unas conclusiones basadas en las intervenciones anteriores.
El momento más emocionante fue cuando la organización anunció quienes eran los dos semifinalistas que pasaban a la final. La alegría de todo el equipo del Pío al escuchar su nombre se materializó en un grito de júbilo. Por primera vez en la historia, el Pío XII pasaba a la final para debatir con el Isabel de España. El equipo del CMU Jaime del Amo y el formado por Alcalá y Pino quedaban fuera después de ambas actuaciones muy meritorias.

La final
El nuevo sorteo deja al Pío XII la posición de defender la postura a favor de la pregunta del debate. Hay que argumentar lo contrario que durante la semifinal. El Isabel de España repite ideas y reflexiones puesto que su postura fue la misma que en semifinales. Comienza la final. ¡Que gane el mejor!
La final del torneo fue un debate que demostró la valía de los dos equipos. Hay que subrayar la destreza de los integrantes del Pío a la hora de argumentar una posición contraria a la sostenida una hora antes, en la semifinal. Louis, Pablo y Ricardo demostraron su solvencia como oradores, aunque no pudo ser y finalmente el Isabel de España se alzó con la victoria. Los colegiales asumieron el segundo puesto y prometieron ganar el torneo de debate al año que viene.
¡Enhorabuena píos por vuestra gran actuación en el torneo!



















